Los objetivos del juego son hacer crecer tu Orden Religiosa al mismo tiempo que gestionas y haces crecer tu monasterio.
Para ello, te serán asignados unos monjes al inicio del juego y tendras que generar los recursos necesarios para subsistir, organizar a los monjes para conseguir llevar a cabo tareas como cosechar, rezar, leer y escribir libros, etc.
No pienses que te va a resultar sencillo; las tareas deberán realizarse en su momento adecuado para que sean fructíferas; recoger cuando no has sembrado es una inutilidad.
Evidentemente, cuantos más monjes poseas, más tareas podrás llevar a cabo, por lo que deberás prestar especial interés a la formación religiosa de los aldeanos, construyendo escuelas que puedan aportar novicios a tu monasterio.
Presta especial atención a los mercados cuando el objetivo sea comprar o vender recursos. El mercado local (la ciudad más próxima) está disponible para todo el mundo, pero para acceder a otras ciudades de tu región deberás establecer vinculos comerciales.
El mercado interregional te permitirá comprar y vender mercancías que no existen en tu región, pero para ello deberás pedirle a tu abad primado que abra relaciones comerciales con otras regiones.